- marco regalado
La influencia de Henri
Bergson en el pensamiento humano es importante, sobre todo el de sus primeras
obras, y la influencia no sólo es a los filósofos, también a artistas y
escritores del siglo XX. Fue un maestro de la prosa y un brillante
conferenciante, su estilo, místico aunque vital, contrastaba con el
materialismo formalista de sus semejantes. A menudo asociado con la escuela
intuitiva de filosofía, el bergsonianismo es demasiado original y ecléctico
para ser así conceptuado. Bergson, sin embargo, sí subrayó la importancia de la
intuición sobre el intelecto, al impulsar la idea de dos corrientes opuestas: la
materia inerte en conflicto con la vida orgánica, de modo semejante a como el
impulso vital se esfuerza por conseguir la acción libre creadora.
“La risa”, publicado en
1900, es un ensayo sobre la base mecanicista de la comedia, y tal vez sea su
trabajo más citado:
“He aquí el primer punto
sobre el cual he de llamar la atención. Fuera de lo que es propiamente humano,
no hay nada cómico. Un paisaje podrá ser bello, sublime, insignificante o feo,
pero nunca ridículo. Si reímos a la vista de un animal, será por haber
sorprendido en él una actitud o una expresión humana. Nos reímos de un
sombrero, no por el fieltro o la paja de que se compone motiven por sí mismos
nuestra risa, sino por la forma que los hombres le dieron, por el capricho
humano en que se moldeó. No me explico que un hecho tan importante, dentro de
su sencillez, no haya fijado más la atención de los filósofos.” 1
Henri Bergson, elaboró
una teoría de la evolución basada en la dimensión espiritual de la vida humana
que tuvo una gran influencia en múltiples disciplinas. Nacido en París, el 18
de octubre de 1859, murió un 4 de enero de 1941 en París. Estudió en la École
Normale Supérieure y la Universidad de París. Enseñó en varias escuelas desde
1881 hasta 1898, año en que aceptó trabajar como profesor en la École Normale
Supérieure. Dos años después fue nombrado para la cátedra de filosofía
occidental en el Collège de France.
Posteriormente a ser
nombrado catedrático en el Collège de France, se publicó la disertación
doctoral de Bergson “Tiempo y libre albedrío” (1889) que produjo mucho interés
entre los filósofos. En ella plantea sus teorías de la libertad de la conciencia
y del tiempo, al que consideró como una sucesión de instantes conscientes,
entremezclados e ilimitados. A esta obra le siguió “Memoria y vida” (1896),
libro en el que subraya la selectividad del cerebro humano:
"…Qué somos
nosotros, qué es nuestro carácter sino la condensación de la historia que hemos
vivido desde nuestro nacimiento, antes de nuestro nacimiento incluso, dado que
llevamos con nosotros disposiciones prenatales? Sin duda no pensamos más que con
una pequeña parte de nuestro pasado; pero es con nuestro pasado todo entero,
incluida nuestra curvatura de alma original, como deseamos, queremos,
actuamos... "2
Es posible que “La risa”
sea el libro más citado, este ensayo sobre la base mecanicista de la comedia,
que tal vez sea su trabajo más citado, pero también lo es “La evolución
creadora” de 1907, donde explora el problema de la existencia humana y define
la mente como energía pura, ‘el élan vital’ o ímpetu vital, responsable de toda
la evolución orgánica. En 1914 fue elegido miembro de la Academia Francesa.
Hacia 1921 Bergson dejó
el Collège de France para dedicarse a los asuntos internacionales, la política,
los problemas morales y la religión; se había convertido al catolicismo (sus
padres eran judíos). En las dos últimas décadas de su vida sólo publicó un
libro “Las dos fuentes de la moral y la religión” (1932), donde relacionó su
propia filosofía con el pensamiento cristiano. En 1927 recibió el Premio Nobel
de Literatura. Pero regresemos a “La risa”, a esa parte del ser humano que nos
hace ser distintos, o quizá esa parte que molesta tanto a las solemnidades,
dice Bergson: “La risa, lo cómico, se dirige a la inteligencia
pura…”
“Probad por un momento a
interesaros por cuanto se dice y cuanto se hace; obrad mentalmente con los que
practican la acción; sentid con los que sienten; dad, en fin, a vuestra
simpatía su más amplia expansión, y como al conjuro de una varita mágica,
veréis que las cosas más frívolas se convierten en graves y que todo se reviste
de matices severos. Desimpresionaos ahora, asistid a la vida como espectador
indiferente, y tendréis muchos dramas trocados en comedia. Basta que cerremos
nuestros oídos a los acordes de la música en un salón de baile, para que al
punto nos parezcan ridículos los danzarines. ¿Cuántos hechos humanos
resistirían a esta prueba? ¿Cuántas cosas no veríamos pasar de lo grave a lo
cómico si las aislásemos de la música del sentimiento que las acompaña? Lo
cómico, para producir todo su efecto, exige como una anestesia momentánea del
corazón. Se dirige a la inteligencia pura”. 3
(marco regalado / 4 de
enero de 2013)
______________
- 1) La risa. (Fragmento)
- 2) Memoria y vida (fragmento)
- 3) La risa. (Fragmento)
- 4) Imagen: Dibujo de Henri Bergson,
colección: El tiempo

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