Los cuentos que no eran para niños
- marco regalado
Hubiese sido fascinante
ver una pelea entre un gigante con cara de ogro y la muerte a un lado de una
carretera. Quién de nosotros no se ha sorprendido alguna vez con aquellos
cuentos de Los hermanos Grim, quizá a más de uno le
causo alguna pesadilla y hasta humedecer la cama por el miedo que nos acechaba
en las sombras después de que leyéramos o nos leyeran una de esas historias;
cuántos no vimos y hasta sospechamos que en nuestras abuelas posiblemente se
escondía un lobo, la crueldad que encierran los cuentos clásicos; pero ahora,
ya de mayores hemos descubierto, que en realidad no eran tan puros e ingenuos
como podía parecer cuando nos los leían de pequeños:
“Hace ya mucho tiempo, peregrinaba un gigante por
la carretera, cuando, de pronto, le salió al paso un hombre desconocido y le
gritó:
-¡Alto, ni un paso más!
-¿Cómo? -dijo el gigante-. ¿Quién eres tú para hablarme con tanto descaro, so
enano? Como te agarre, te voy a triturar entre los dedos.
-Soy la muerte -contestó el otro-. A mí no me contradice nadie y tú seguirás
también mis órdenes.
El gigante se negó y empezó a luchar con la muerte. Fue una lucha tremenda, y
finalmente el gigante ganó la partida: le dio a la muerte tal puñetazo, que se
desplomó junto a una piedra. El gigante siguió su camino y la muerte permaneció
allí vencida, y estaba tan maltrecha y derrengada, que no podía enderezarse de
nuevo...” *
En estas historias es
normal encontrar situaciones en las que los padres abandonan a sus hijos a su
suerte, como en “Hansel y Gretel”, ya que estos son pobres y
no los pueden alimentar. En otros, los niños son devorados por ogros o animales
salvajes, como en “Pulgarcito” o “Caperucita
roja”, por no hablar de otras atrocidades como las mutilaciones o
asesinatos en serie sufridos por los personajes de “Las zapatillas
Rojas” o “Barba Azul”. Pero, ¿Cómo es
posible? ¿Era la sociedad de épocas pasadas insensible hacia estos temas?
¿Acaso necesitaban aquellos niños ser aleccionados con esas terribles historias
para prepararlos para los duros avatares de la vida? Probablemente, aunque la
respuesta podría ser aún más sencilla, según explica Jesús Callejo en su libro Los dueños de los Sueños. Simplemente
aquellos relatos no iban dirigidos al público infantil.
Jacob Grimm fue
un investigador y escritor alemán, que junto a su hermano Wilhelm, fueron
líderes en el estudio de la filología y el folclore. Los dos hermanos nacieron
en Hanau. Jacob nació el 4 de enero de 1785 y Wilhelm el 24 de febrero de 1786,
y estudiaron en la universidad de Marburgo. El trabajo científico más
importante de Jacob Grimm es la “Gramática alemana” (1819-1837),
considerada como el origen de la filología germánica. La segunda edición (1822)
contiene “la ley de Grimm de la mutación sonora”, que supone
una ayuda para la reconstrucción de las lenguas muertas. Pero sigamos un poco
con esa pelea entre el gigante y la muerte y veamos, toda maltrecha, qué es lo
que dice la muerte:
“...¿Qué saldrá de todo esto si me quedo
tumbada en la esquina? -dijo-. No moriría nadie en el mundo y se llenaría de
tantos hombres, que no cabrían uno al lado del otro.
Mientras tanto, llegó un joven por el camino cantando una canción y mirando de
un lado a otro. Cuando vio al hombre medio desmayado, se aproximó y,
compasivamente, lo levantó, le dio de su botella una bebida reconfortante y
esperó hasta que hubo recuperado sus fuerzas.
-¿Sabes quién soy yo y a quién has puesto en pie?- dijo el extranjero mientras
se levantaba.
-No -dijo el joven-, no te conozco.
-Yo soy la muerte: no perdono a nadie y no puedo hacer contigo excepción. Pero,
para que veas que soy agradecida, te prometo que no caeré sobre ti de
improviso, sino que te mandaré a mis mensajeros antes de venir a buscarte.
-Bien -dijo el joven-, siempre es algo positivo saber cuándo llegas; mientras
tanto estaré seguro de ti...” *
Debemos recordar que en
el siglo XVII, el escritor francés Charles Perrault fue uno de los primeros en
recoger y dar forma literaria a aquellos cuentos que pasaban oralmente de
padres a hijos, eliminando los aspectos más escabrosos, pero no porque fuera
dirigido a los niños, sino porque iba a ser leída por la refinada alta sociedad
francesa. No fue hasta el siglo XIX cuando los cuentos empezaron a considerarse
adecuados para la educación infantil. Los hermanos Grimm, en “Cuentos
para la Infancia y el Hogar” (1812 y 1815) recopilaban las
historias que edición tras edición, y gracias también a una rígida censura que
las consideraba demasiado duras, iban suavizándose y volviéndose más apropiadas
para los niños.
Jacob Grimm era filólogo
de formación, y durante los años de universidad llegó a interesarse vivamente
por la literatura medieval y la investigación científica del lenguaje. En tanto
Wilhelm era más bien crítico literario y textual. Después de varios años en
Kassel en cargos administrativos y en bibliotecas, los hermanos se trasladaron
en 1830 a la Universidad de Gotinga, donde Wilhelm estuvo de bibliotecario y
Jacob de profesor asistente. Por razones políticas los hermanos volvieron a
Kassel en 1837 y en 1841, invitados por Federico Guillermo IV de Prusia, se
establecieron en Berlín, donde permanecieron como profesores de la universidad
hasta el final de sus vidas. Wilhelm murió el 16 de diciembre de 1859 y el 20
de septiembre de 1863 Jacob. Pero veamos que sucedió con el buen samaritano que
ayudo a la muerte después de su pelea contra el gigante y al que prometió
mandar mensajeros antes de que muriera:
El joven: “...Luego siguió su camino, alegre y de
buen humor, y vivió al día. Pero la juventud y la alegría no duraron mucho
tiempo: pronto llegaron las enfermedades y los dolores, que lo atormentaban
durante el día y no lo dejaban en paz durante la noche.
“No moriré -se dijo a sí mismo-, pues la muerte mandará en primer lugar a sus
mensajeros, pero me gustaría que pasaran los malos días de la enfermedad.
En cuanto se sintió sano, empezó a vivir gozosamente. Un día, alguien lo
tocó en el hombro y, al darse la vuelta, vio que la muerte estaba tras él,
diciéndole...” *
Entre sus otras obras de
Jacob Grimm, están: “Sobre los antiguos Meistergesang” (menestrales)
alemanes (1811), “Mitología alemana” (1835) e “Historia
de la lengua alemana” (1848). Algunas de las obras de Wilhelm
Grimm, que incluyen ediciones y discusiones críticas sobre literatura y
folclore medievales alemanes, son “Antiguas canciones de gesta
danesas” (1811), “Leyendas heroicas alemanas” (1829), “La
canción de Roldán” (1838) y “El antiguo idioma alemán” (1851).
Así pues, que los
hermanos Grimm estaban interesados en los antiguos cuentos folclóricos
alemanes, que recolectaron en muchas fuentes y publicaron como “Cuentos
para la infancia y el hogar” (2 volúmenes, 1812-1815). La
colección, aumentada en 1857, es conocida como Cuentos de hadas de los hermanos
Grimm. Los hermanos colaboraron en muchos otros libros. En 1854 publicaron el
primer volumen del monumental “Deutsches Wörterbuch”, el
diccionario alemán de referencia, de 32 volúmenes concluido en 1954, ellos
trabajaron en él desde 1852 a 1861. Veamos en que termina nuestra historia
entre el joven y la muerte cuando esta llega y le dice:
“-Sígueme: te ha llegado
la hora de despedirte del mundo.
-¿Cómo? -contestó el hombre-. ¿Quieres faltar a tu palabra? ¿No me habías
prometido que antes de que vinieras enviarías a tus mensajeros? Yo no he visto
a ninguno.
-Calla -dijo la muerte-. ¿No te he enviado un emisario tras otro? ¿No vino la
fiebre, se apoderó de tí, te sacudió y te derrumbó? ¿No se apoderó de ti el
mareo de tu cabeza? ¿No están tus miembros presos de la gota? ¿No sientes
ruidos en los oídos? ¿No te roe el dolor de muelas en las mejillas? ¿No ves
oscuridad ante tus ojos? Y, sobre todo, mi hermano en carne mortal, el sueño,
¿no te ha recordado a mí? ¿No has estado de noche como muerto?
El hombre no supo qué contestar, se entregó a su suerte y se fue con la
muerte."*
__________________________
- *“Los mensajeros de la muerte”,
- de “Cuentos para la infancia y el hogar” (fragmento).
- Fuentes:
- 1)Biografias y vidas
- 2)El poder de la palabra
- 3)Soyointeractive
- Imagen: La Trobe Universit

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