sábado, 2 de enero de 2021

JOHN BERGER

“El sentido de la vista”


  • marco regalado

"…Los amantes incorporan el mundo entero a su totalidad. Todas las imágenes clásicas de la poesía amorosa lo confirman. El río, el bosque, el cielo, los minerales de la tierra, el gusano de seda, las estrellas, la rana, el búho, la luna, demuestran el amor del poeta. La poesía expresa la aspiración a esa correspondencia, pero es la pasión la que la crea. La pasión aspira a incluir el mundo entero en el acto de amar. El hecho de querer hacer el amor en el mar, volando por el cielo, en esta ciudad, en aquel campo, sobre la arena, entre las hojas caídas, con sal, con aceite, con frutas, en la nieve, etc., no significa que se precisen nuevos estímulos, sino que expresa una verdad que es inseparable de la pasión. La totalidad de los amantes se extiende, de manera diferente, a fin de incluir el mundo social. Todos los actos, cuando son voluntarios, se llevan a cabo en nombre de la persona amada. Lo que el amante cambia entonces en el mundo es una expresión de su pasión. (...) La totalidad de la pasión oprime (o socava) al mundo. Los amantes se aman con el mundo. (Al igual se podría decir que con todo su corazón o con sus caricias.) El mundo es la forma de su pasión, y todos los sucesos que experimentan o imaginan constituyen la iconografía de su pasión. Por eso la pasión está dispuesta a arriesgar la vida. Se diría que la vida es tan sólo la forma de la pasión…"

John Berger nació en Londres un 5 de noviembre de 1926 y falleció un 2 de enero de 2017 en Paris, Francia. Inició su vida profesional como pintor y profesor de dibujo. Las marcas de la guerra en el futuro incierto de su padre, el radicalismo político postergado de su madre y la dureza de la escolaridad británica lo hicieron anarquista a los quince años, desertor del preparatorio de Oxford a los dieciséis, y alumno rebelde más tarde en la Escuela Central de Bellas Artes. Después del fin de la guerra, su fe marxista, otra escuela de arte, esta vez en Chelsea con profesores artistas como Henry Moore, y el primer oficio, una columna semanal de crítica de arte en el ‘New Statesman’ y el ‘Tribune’, editado por George Orwell.

Su primera novela, “Un pintor de nuestro tiempo”, fue duramente criticada por su aparente simpatía con la dirigencia húngara prosoviética; y su ensayo “Modos de ver”, libro de referencia para toda una generación de historiadores de arte, fue un éxito inesperado. Recibió el Premio Booker por su novela “G”, donando sus beneficios en parte a las Panteras Negras. Más tarde se exilió definitivamente en el continente europeo, en una pequeña comunidad de campesinos en los Alpes y en sus últimos años dividiendo su vida entre un suburbio parisino durante el invierno y el pueblo alpino en verano.

Las novelas de Berger hablan de una dialéctica moderna implacable entre memoria y pérdida, progreso y nueva barbarie. Su trilogía “De sus fatigas”, compuesta de “Puerca tierra” (1979), “Una vez en Europa” (1983) y “Lila y Flag” (1990), es una extendida meditación sobre el camino del campesino que cambia una pobreza por otra en la ciudad. Su novela: “King” es el destino último de la diáspora rural y la contracara más atroz de la utopía urbana. Fue uno de los novelistas y ensayistas más originales y relevantes del mundo anglosajón.

Tres libros básicos de la obra de John Berger podrían ser: “Modos de ver”“El sentido de la vista” y “King”, por supuesto, esto es arbitrario ya que podríamos sumar su trilogía “De sus fatigas”, lo cierto es que Berger es un autor para no pasar por alto y leer sus obras lo más seguido que se pueda, no sólo por dibujantes, pintores e historiadores del arte, sino por todos.

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  • *“El sentido de la vista” (fragmento).
  • Imagen: Plumas libres

 

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