lunes, 4 de mayo de 2020

RICARDO PÉREZ CAMPOS (“Mitologías”, seis poemas…)







Reseña y selección: Marco Antonio Regalado.

A Ricardo Pérez Campos (o El Smith, como a veces le gusta presentarse) lo conocí a inicios del 2016, cuando realizábamos las sesiones de Los Nuevos Beats, en el antro cultural de Kenia Citlali Mendieta llamado El Monotipo, su lectura logró llamar la atención de los parroquianos presentes y la mía propia, no se trataba de alguien que comenzaba en las letras, sino de alguien consciente de lo que hacía y ya con cierta experiencia en la escritura; sus textos denotaban academia e influencia de buenos autores, y mucho de creatividad. Al terminar la sesión conversamos, en nuestra platica también estaba el Maestro López, algunos miembros del Colectivo Génesis y otros invitados. Muy pronto nos hicimos amigos, la libación del té de cebada y las bebidas espirituosas ayudaron.
En sus propias palabras, Ricardo refiere ser: “Originario de Morelia, Michoacán, México. Desde muy joven con gusto por la educación y la docencia. Ingeniero en Sistemas Computacionales, egresado del Instituto Tecnológico de Morelia. Profesor de inglés, Maestro en Educación por la Universidad Interamericana para el Desarrollo y Doctorado en Ciencias de la Educación por la Universidad Santander. En resumen, docente, narrador y poeta, actor de teatro, cantante de bar y borracho semi-profesional”.
De esa lectura supe que tenía un blog: “Desde la barra”, donde firmaba como “El Borracho”; o El Esmith, ya que ese es su nombre de cantautor, si también es cantautor, uno de esos trovadores que, de vez en vez, cantan en los bares y cafés del centro y de la periferia, tiene un gusto por la música de tipo urbano, la cual, suele interpretar muy bien, aparte de sus composiciones, la música de Armando Palomas, Botellita de Jerez, y otros. Aun cuando no le gusta la Trova, trae en su repetitorio dos o tres canciones de ese estilo que nunca están de más, por aquello de que alguna dama le pida cantarlas. Pero no sólo eso, también actúa, ha participado con la Compañía Teatral Foro 4, así como con el Grupo Uno Más Otros de Alan Delgado. Ha sido El Padre Rentería, en Pedro Páramo; Lucas Lucatero, otro personaje de Juan Rulfo que le ha traído muy buenos comentarios; ha estado en Marcelino, Pan y Vino; entre otras.
En el 2019, la amistad nos llevó a emprender una aventura como editores e iniciamos una nueva época de La Caja de Pandora, Ediciones. A Ricardo, no sólo se le da la narración, también escribe poesía y, no lo hace nada mal. En su primera entrega, su trabajo se inscribe en torno al mito griego, pero sus palabras son un reflejo de la cotidianidad que vive, un juego entre el erotismo y la perversidad femenina; esa presencia femenina que siempre nos está observando desde el fondo de las palabras de Ricardo. A continuación, les compartimos seis poemas, de su ópera primera publicada, “Mitologías”.

Aquí sus poemas:


VENUS
Muy cerca de abril vienes a mi encuentro
Me miro en el fondo de tus ojos
sobre la plata bruñida del espejo

Tomas mi mano
          huimos del frío
                  me conduces dentro

Cabellos de fuego
           sombras irreales danzan
                      sobre las paredes y en el suelo

Caricias líquidas
mi lengua dibuja las líneas de tu cara
                            Toda tú / llena de vida
                            Toda tú / llena de gracia

El lago de la noche nos envuelve
yo me hundo nuevamente
en tu mirada

En este jardín nos pertenecemos
Jugamos a gritarnos nuestros nombres nuevos
jugamos a ser lo que nos viene en gana

A la mitad de la noche nace el día
y te muerdo
                     y reconozco
sabes a fruta madura
                                 prohibida
                                                  macerada
Los dos somos alimento para nuestras almas
en mi lengua
el ouroboros comienza
                                     y mi voz
                                                    se alarga


ANTES DE LA CREACIÓN
Me niego a escribir apresurado
si se necesita cincelar con besos los confines de tu cuerpo
jugar al escultor
y crearte a semejanza
de un sueño que te vio en mis sueños

Dibujé tus ojos grandes sobre el lienzo
tus lunares
                 tu sonrisa
                                 tu crueldad
y tu silencio

A punto de soplar mi aliento en tus pulmones
me detiene la duda
la ironía
Si te condena a morir y a sufrir pérdidas
¿para qué darte la vida?


GÉNESIS
En el principio
Yo
las tinieblas

Robé la luz del astro llameante
                           encendí la tea

Soledad se cobijó entre mis brazos
                 sin que me diera cuenta

Se apretaba a mi cuerpo
El calor de sus senos
abrigó mis costillas
                                y mis sueños

El frío de la noche intentó colarse
entre soledad y mis cansados huesos

Ella dormía sin sobresaltos
yo no dormía porque pensaba en ella

Abrí los ojos para contemplarla
¿quién podría imaginar en ese mar en calma
la posibilidad de la tormenta?

rizos nocturnos
se le enredaban detrás de la oreja
en sus labios se desperezaba
                           una sonrisa
                                             que nacía
                                                            apenas


EL AUTÓMATA
Un pie sigue al otro
―y como otros―
va hundiéndose en las viejas huellas

El autómata que soy sigue una línea recta
se enciende a intervalos para que la vea

He caminado mucho
pero no sé reconocer el mundo
escucho a los que dicen que avanzamos
hacia un destino que nunca llega

“He aquí el camino / la verdad y la vida”
dicen las voces
surgidas de aquella niebla

Mis compañeros
―ciegos como yo―
caminan a tientas


TODOS TUS NOMBRES

Desde entonces
desde el origen
                          y desde antes
te adivino peligrosa
                          y amenazante

Y aún ahora
temo me devores la vida
                                       la razón
                                                    y los instantes

Eres la sombra que habita mi sombra
eres el miedo que arropa mi miedo
ninfa de la luz
                          bacante
dueña de mi mal y de mis rezos

Me despertó la noche
―pidió un nombre por el cual poder llamarte―
mi locura comenzó a gritar
todos los nombres que de ti conozco

Eres Lilith
        que va bebiendo
        la savia de la vida poco a poco
eres Pandora
        acechándome en la caja
        mojándome de besos el cerrojo
eres Helena y su belleza
        Dalila
        que sonríe cuando me miente
Herodías y Salomé
                                 que engañan
eres al final
la soledad que beso
y roba el sueño que guardé en mi almohada


CONCLUYO

Concluyo
después de otro amanecer
cuando despiertan tus olores en mis sueños
tus sonidos y tu súplica

¿Qué sé de ti?
Apenas tu nombre y tus edades
pero nada que algo signifique y nos vincule
más allá
de estos arranques pasionales

Ignoramos el dolor que siente el otro
el color que tiñe nuestras cicatrices

Hoy
intenté llamarte por tu nombre ―el verdadero―
me di cuenta que nunca aprendí a escribirlo
y que tú apenas puedes balbucear el nuestro

Éramos amantes
Tú Afrodita
yo Dionisos
Nos burlábamos juntos de los mortales
que piensan que el amor es algo verdadero
Nos embriagábamos cantando loas
bailábamos la danza del amor extático

Ménade mayor
                            sacerdotisa
la que preside los oficios
y gime los excesos de los coros báquicos
Ven
toma mi mano
bebamos del vaso de la despedida

Nos decimos adiós como otras veces
como hicimos en noviembre y en febrero
Allá afuera la fiesta de la carne bulle
aquí adentro se recita el balbuceo
Y sigo aquí bebiendo lo que resta
mientras obligo a mi mano a marcar el punto final en esta historia
Y sigo aquí bebiendo lo que resta
mientras obligo a mi mano a marcar el punto final
Y sigo aquí bebiendo lo que resta
Y sigo aquí bebiendo
Y sigo aquí
Sigo



________
Textos: Ricardo Pérez Campos, "Mitologías", La Caja de Pándora, Ediciones, Méx., 2019.

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