lunes, 18 de mayo de 2020

“LA VIDA NO SENCILLA DE ERNST WIECHERT”





Recopilación de Marco Antonio Regalado.

Fue uno de los novelistas más leídos en Alemania durante los años 1930. Incorporó a sus novelas su fe católica e ideales humanistas; entre las más conocidas hoy en día están "Das einfache Leben" (La vida sencilla, 1939) y "Die Jeromin-Kinder" (Los hijos de Jeromín, 1945/47).
Ernst Wiechert, nació en el seno de una familia de forestales, estudió en Königsberg y ejerció como consejero escolar en esa misma localidad entre 1911 y 1933.
Tras la guerra, decepcionado con la evolución que iba tomando Alemania, decidió trasladarse a Suiza. Desde 1916 publicó una ingente obra compuesta fundamentalmente por novelas, cuentos, novelas cortas y textos de carácter autobiográfico, toda ella caracterizada por una clara orientación cristiana y humanitaria, y por la postura del exilio interior.
Sus protagonistas suelen ser generalmente personas marcadas por la guerra que evolucionan interiormente hasta llegar a convertirse en individuos bondadosos, capaces de vivir en armonía con el mundo que les rodea, una postura que queda patente en la más conocida de sus novelas, la titulada "La vida sencilla" (1939). En "El bosque de los muertos" (1946) reelabora sus experiencias en el campo de concentración. Sus obras completas se editaron en diez volúmenes en 1957. Aquí un fragmento de “La vida sencilla”:

"—¿Se acuesta usted todas las noches con el corazón ligero?
—¡Por Dios, Orla! —exclama el otro—. ¡Qué tonterías dice usted...! «El corazón ligero»... Si al menos supiera lo que es... No, realmente no sé lo que es, ni siquiera de memoria. El corazón ligero... ¡Dios mío, pensar que puede haber tales tesoros...!
—Pero, entonces, ¿con qué corazón se acuesta? —insiste Thomas.
—Pues con un corazón pesado, naturalmente, Orla. Con una piedra en el pecho... ¿Ha mirado alguna vez a los ojos a la mujer del guardabosques que vive allí abajo? ¿Y quiere que tenga el corazón ligero? Mi querido Orla, sólo tienen el corazón ligero las personas que pueden cerrar los ojos y decir: «¡Ven, mi amado sueño, y envuélveme!...» La muerte no sabe de sueños, mi querido Orla.
[...]
«A veces pienso, incluso hasta el final, ¿comprende? Poder pensar hasta el final es un pesado destino»…"


Wiechert se opuso intensamente al nazismo desde el principio. Apeló en 1933 y 1935 a los estudiantes universitarios en Múnich para conservar su pensamiento crítico en relación con la ideología nacionalsocialista. Fue considerada una llamada a la resistencia interna. Esos minutos de su discurso circularon ilegalmente por Alemania y alcanzaron Moscú en 1937 horneado en un pan. Aquí fue publicado en la influyente revista en el exilio Das Wort (La Palabra). Pero Wiechert fue incluso más lejos y se atrevió a criticar abiertamente el encarcelamiento de Martin Niemöller por los nazis en 1938.
Como consecuencia de su crítica, se vio internado él mismo en el campo de concentración de Buchenwald durante cuatro meses que se convirtieron en los más horribles de su vida. Después de esto, escribió sus memorias sobre la época de su encarcelamiento y enterró el manuscrito. Fue publicado tras la guerra en 1945, titulado "Der Totenwald" (El bosque de los muertos), un espeluznante relato de las condiciones en Buchenwald. Joseph Goebbels había amenazado después de la liberación de Wiechert del campo de concentración que Wiechert sería asesinado si protestaba nuevamente de manera pública.
Tras la guerra, Wiechert fue un crítico de las tendencias restauradoras en la Alemania de posguerra. Murió en Stäfa, Suiza. Sus novelas influyeron en el Papa Benedicto XVI en sus años jóvenes.
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*"La vida sencilla " (fragmento)

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