miércoles, 27 de mayo de 2020

LOUIS FERDINAND CÉLINE “Viaje al fin de la noche”





Recopilación por Marco Antonio Regalado

           Louis Ferdinand Céline es el seudónimo de Louis-Ferdinand Destouches que nació en Courbevoie, Francia un 27 de mayo 1894. Novelista francés, creador de una obra en gran parte autobiográfica que revolucionó la narrativa de entreguerras por su libertad y crudeza, pero acaso más aún por el rigor de un estilo que despojó a la lengua francesa de toda servidumbre retórica.

Hijo de un empleado de una compañía de seguros, pasó su niñez en París, efectuó estancias en Alemania (1908) e Inglaterra (1909) para aprender idiomas, y mientras ya trabajaba preparaba por su cuenta el bachillerato. Durante la Primera Guerra Mundial se distinguió en diversas acciones (Medalla Militar en 1914) y fue herido en la cabeza, y en 1915 se le declaró inútil para el servicio de armas.
Tras una estancia en el Camerún, por motivos de salud se vio obligado a volver a Francia (1917), donde en 1919 terminó el bachillerato y contrajo matrimonio con Edith Follet, de la que tuvo una hija, Colette (nacida en 1920). Doctor en medicina por la Universidad de París (1924), empezó a ejercer su carrera en Rennes, publicó su primera obra —de carácter científico—, La quinine en thérapeutique (1925) y su tesis doctoral La vida y la obra del doctor Philippe Ignace Semmelweis (1924).
Después de trabajar en Suiza, Inglaterra y Estados Unidos, regresó a Francia en 1928; en los años siguientes siguió dedicándose a la medicina, pero en 1932 se hizo súbitamente famoso con la novela Viaje al fin de la noche (Voyage au bout de la nuit), que ganó el premio Renaudot. En un lenguaje torrencial que recoge el argot, y lo refunde en un dictado sutilmente literario, el Viaje narra las vicisitudes del joven Bardamu a través del infierno de la guerra, de los suburbios parisinos, del África colonial y de la América hipermecanizada. Es la novela de la degradación total, del pesimismo cósmico:
"Los hombres se aferran a sus cochinos recuerdos, a todas sus desgracias, y no se les puede sacar de ahí. Con eso ocupan el alma. Se vengan de la injusticia de su presente revolviendo en su interior la mierda del porvenir. Justos y cobardes que son todos, en el fondo. Es su naturaleza.
(...) Proust, espectro a medias él mismo, se perdió con tenacidad extraordinaria en la futilidad infinita y diluyente de los ritos y las actitudes que se enmarañan en torno a la gente mundana, gente del vacío, fantasmas de deseos, orgiastas indecisos que siempre esperan a su Watteau, buscadores sin entusiasmo de Cíteras improbables. Pero la señora Herote, de origen popular y substancial, se mantenía sólidamente unida a la tierra por rudos apetitos, animales y precisos. Si la gente es tan mala, tal vez sea sólo porque sufre, pero pasa mucho tiempo entre el momento en que han dejado de sufrir y aquel en que se vuelven mejores. El gran éxito material y pasional de la señora Herote no había tenido aún tiempo de suavizar su disposición para la conquista.
(...) Os lo digo, infelices, jodidos de la vida, vencidos, desollados, siempre empapados de sudor; os lo advierto: cuando los grandes de este mundo empiezan a amaros es porque van a convertiros en carne de cañón.
(...) Para el pobre existen en este mundo dos grandes formas de palmarla, por la indiferencia absoluta de sus semejantes en tiempos de paz o por la pasión homicida de los mismos, llegada la guerra. Si se acuerdan de ti, al instante piensan en la tortura, los otros, y en nada más. ¡sólo les interesas chorreando de sangre, a esos cabrones! Princhrad había tenido más razón que un santo al respecto. Ante la inminencia del matadero ya no especulas demasiado con las cosas del porvenir, sólo piensas en amar durante los días que te quedan, ya que es el único medio de olvidar el cuerpo un poco, olvidar que pronto te van a desollar de arriba abajo. "

Sus libros siguientes fueron la comedia L'Eglise (1933) y su segunda gran novela, Muerte a crédito (Mort à crédit, 1936), la novela de la adolescencia y de la juventud de Ferdinand, en cierto modo, la matriz, el arquetipo autobiográfico de Bardamu. Mientras, había viajado por Europa central, Estados Unidos, Inglaterra y la U.R.S.S. y en 1935 había conocido a la bailarina Lucette Almanzor, con la que contraería matrimonio en 1943.
Los años de la preguerra y de la ocupación acrecentaron su prestigio como escritor -Bagatelas para una matanza (Bagatelles pour un massacre, 1937), una violentísima invectiva contra los judíos; L'école des cadavres (1938) y Les beaux draps (1941), del mismo tema, pero su postura rabiosamente antisemita y su ostentosa colaboración con los alemanes le desacreditaron ante la opinión pública y le atrajeron odios muy enconados.
En 1944, después de haber publicado una novela que se desarrolla en el Londres de los años 17-20, Guignol's band, Céline tuvo que huir con Lucette a Alemania, de noviembre de 1944 a marzo de 1945 fue el médico del diminuto enclave francés de Sigmaringen, donde se habían refugiado los colaboracionistas en fuga, y, después de la odisea de cruzar toda Alemania bajo los bombardeos, pudo refugiarse en Dinamarca. El gobierno francés pidió su extradición sin conseguirla, pero Céline y su esposa fueron detenidos y el escritor permaneció varios meses en la cárcel.
En 1947 recuperó la libertad y desde Dinamarca lanzó un violento libelo contra Sartre, L'agité du bocal (1948). Mientras en Francia era condenado en rebeldía a un año de prisión, a la indignidad nacional y a la confiscación de todos sus bienes (1950), publicaba varias obras menores como Casse-Pipe (1948), Foudres et flèches (1949) y Scandale aux Abusses (1950). En 1951, beneficiándose de la ley de la amnistía, regresó a Francia y volvió a abrir un consultorio médico.
Sus primeras obras de esta nueva etapa de su vida fueron Otra vez magia (Féerie pour un autre fois), en dos partes (1952-54), y Entretiens avec le professeur  (1955), pero mucha mayor importancia tuvieron sus tres últimas novelas en las que narraba su experiencia del exilio y de su estancia en Dinamarca: De un castillo a otro (D'un château l'autre, 1957), Norte (Nord, 1960), y Rigodon (1969). Esta última se publicó póstumamente ya que Céline murió de una congestión cerebral en Meudon, Francia en 1961. También póstuma fue la publicación de El puente de Londres, segunda parte de Guignol's band, en 1964.
_________________
·         Fuente:
Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Louis Ferdinand Céline. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/celine.htm el 27 de mayo de 2020.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

SI LOS POETAS FUERAN MENOS TONTOS…

  ·          Boris Vian Si los poetas fueran menos tontos Y si fueran menos perezosos Harían a todos felices Para poder dedicarse ...